El legado del diablo

 

Cada vez hay más oferta de cine de terror en las salas del mundo. En México, siempre ha sido un género muy querido, pero no tan explotado. Solo algunos directores se han “atrevido” a explorar este género en nuestro país. Antes de Rigoberto Castañeda (Km 31) o incluso de Guillermo del Toro, uno de los más grandes representantes del cine de terror era Carlos Enrique Taboada (Hasta el viento tiene miedo, El libro de piedra, Veneno para las hadas y Más Negro que la Noche). De estas cuatro, tres películas han tenido su “remake” en los últimos años; de las cuales ninguna tuvo el éxito esperado.

 

Después de Taboada, vino el genio de Guillermo del Toro que con hacer solo una película (Cronos) logró marcar una nueva tendencia en el cine mexicano, y además resucitó de alguna forma el género en las salas nacionales. Afortunadamente Del Toro se fue de nuestro país y logró hacer más proyectos afuera, que de haberse quedado no hubiera podido. 

 

Pero, ¿cuál ha sido la oferta de cine de terror en nuestro país? Ninguna. Solo podríamos contar algunas cintas nacionales en las que al menos se intenta retomar un género distinto a las comedias románticas, o a los dramas que siempre vemos en las salas de cine.

 

“Km 31” fue una película que inició la nueva era del cine terror en México, digamos una nueva era post-Del Toro. Con una atmósfera y una historia innovadora, llega una propuesta de autor. En la secuela “Km 31-2” aparentaba tener la misma fuerza que la primera, pero desgraciadamente no lo logró, aunque su éxito en taquilla fue distinto. El año de estreno obtuvo el 9o lugar, obviamente después de varias comedias románticas.

 

Recientemente, tenemos la primera película estrenada en nuestras salas dedicada al tema de la posesión satánica. “El Habitante”, producida por Rodrigo, hijo del actor Valentín Trujillo. Fue buena apuesta, pero con muy mala ejecución; mala dirección de actores quizá, o error en el casting, sobre todo en el de la niña poseída. Un intento de reinterpretar películas como “El Exorcista” o “El exorcismo de Emily Rose”, tratando de apegarse a los cánones que establece la iglesia católica con respecto al tema, pero sin tener éxito alguno, y cayendo en los más grandes clichés y recursos baratos para asustar a la gente, como el uso desmedido del sonido, golpes fuertes o cambios drásticos en la banda sonora. 

 

Gracias a las nuevas propuestas frescas e innovadoras de nuevos cineastas, que buscan enriquecer el acervo fílmico en el género de terror a su manera particular, en los últimos tres años hemos podido apreciar dos grandes películas en donde su propuesta de terror va más allá de asustarnos con sonidos o música con alto volumen, o las ya tan usadas siluetas que pasan frente a la cámara o las que se ven al fondo. Robert Egger y Ari Aster son dos cineastas estadounidenses que nos vienen a decir cuál es la nueva forma de hacer terror. “La Bruja” (2015) y “El Legado del Diablo” (2018) son de sus más recientes películas, y en las cuales el terror nos llega hasta los huesos. 

 

El Legado del Diablo es una película que fácilmente la podríamos describir como una mezcla entre “El Resplandor” de Stanely Kubrick y “El Exorcista” de William Friedkin, pero con la tecnología cinematográfica actual y sus nuevas narrativas. “El Legado del Diablo” ocupa un lugar muy importante en la nueva era del género a nivel mundial. Esta película está diseñada para perturbarnos desde el principio. Un drama trágico al inicio de la cinta se apodera de nuestra mente y nos hace preguntarnos todo el tiempo “¿cómo hubiera reaccionado yo ante esta situación? Lejos de un drama psicológico, la película se transforma totalmente en nuestra peor pesadilla. Ari Aster al parecer hizo uso de sus peores pesadillas y las llevó a la pantalla. 

 

Esta película no es para todo público si esperamos ver una película que nos haga “¡Bú!” todo el tiempo y que al acabarse entendamos al 100% lo que pasó en la trama. No es la indicada, pero si queremos ver algo que nos asuste, que esté por varios días en nuestra mente y que nos deje más preguntas que respuestas, “El legado del Diablo” es la película que tenemos que ver.