Lo mejor del mundial Rusia 2018

 

La Copa Mundial de fútbol en Rusia fue un fenómeno deportivo en el cual se vivió la emoción de millones de aficionados, en donde varios imprevistos sorprendieron a aquellos que aseguraron ser victoriosos, en donde se reconoció a nuevos amos del balón, grandiosas jugadas, goles incomparables, paradas que construyeron un complejo amurallado en cada portería; y a pesar de que también hubo lugar para decepciones, llantos descomunales, errores que costaron 4 años más de preparación, nadie permaneció indiferente ante los resultados de uno de los eventos deportivos más importantes del mundo. 

 

Este año vimos el arraigo de una fuerza francesa desafiante, talentosa y que ganaron merecidamente su título como el mejor equipo del año. Por otro lado, no se discute la grandiosa hazaña que traía consigo el equipo croata, deslumbrando a cada aficionado con sus jugadas meditadas, cuidadosas e impresionantes. 

 

Lo importante de un evento cultural y deportivo como este, es que el triunfo no lo recibe solo un país, ya que el mérito también se reparte a todos que demostraron un buen desempeño en la cancha. Es por ello que la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) dio a conocer a los mejores jugadores del mundial, a una selección de 11 jugadores distribuidos en un 4-2-2. A continuación, conocerás a los mejores de Rusia 2018:

 

El portero francés Lloris, los dos laterales ingleses Young y Trippier, los defensas centrales; el croata Lovren y el francés Varane. También tenemos a los centrales; el brasileño Paulinho y el croata Modric, quien fue galardonado también como el mejor jugador del mundial. Por útlimo, tenemos a los mejores delanteros nombrados: el jugador belga Hazard, el francés Griezmann, el brasileño favorito y que trae mucha polémica este año, Neymar, y por último, el mejor jugador joven del año, el francés Mbappé. 

 

No hicieron falta los desacuerdos de los aficionados, quienes reclamaron el reconocimiento de Neymar, Young y Paulinho; y por el nulo nombramiento de jugadores estrellas como Kanté, Varane, De Bruyne, Lukaku, Pogba y Lucas, agregando la confusión por la ausencia del gran portero belga Courtois.  

 

Por otro lado, las sorpresas para los mexicanos nunca acabaron. Tal vez este año México no haya logrado los resultados que esperabamos, pero fuimos testigos de su gran actuación poniéndose al frente de la potente selección de Alemania, y demostrando su espectacular juego contra los jugadores de Corea del Sur. Hay que destacar que nuestro portero estrella, Guillermo Ochoa demostró su talento y se colocó como el segundo mejor guardameta del mundial, ya que culminó con 25 atajadas. Hirving Lozano también destaca en las encuestas, colocándose dentro del grupo de los mejores mediocampistas y jugadores jóvenes del mundo.

 

A pesar de eso, no se puede olvidar el ingrediente principal que destaca a la gran competencia futbolística, la jugada inicial que pinta de varios colores al estadio, y en este caso a la distinguible Rusia; hablamos de la convivencia internacional la cual se concentró en distintas culturas, personalidades, y de un peculiar sabor a mundo. Vimos de todo tipo de disfrazados; expresiones simbólicas trazadas con tintes, pelucas, vestimentas, máscaras, banderas y una globalización tatuada en la piel de cada aficionado. Así como se vio a los mexicanos en sombrero mariachi, cargando la sangre de Quetzalcóatl, apantallando el heroísmo como chapulines colorados, vimos a brasileños emplumados de carnaval, marroquíes rugiendo con sus gorras safari, españoles al paso del toro y del flamenco, el rugido de los tigres colombianos, o el sol pintado en la fuerza uruguaya. 

 

 

Fuimos testigos de lo magnífico que puede surgir de las raíces culturales propias de distintos países; un pleno y ambicioso intercambio cultural, pacífico y que por la magnitud simbólica de lo que significa un deporte mundial como el fútbol, se posibilita la visualización entera de un mundo de distintos emblemas, pero con un factor común que nos une como personas compartiendo la vida a través de la historia.

 

Por: Elliott Ruiz Corpus