Detrás de una medalla

 

El deporte potosino vuelve a brillar a nivel internacional, esta vez en una justa centroamericana y es que nuestros deportistas han conseguido hacer historia en Barranquilla, aportando 30 preseas al medallero nacional y como en toda historia de éxito, en la victoria nuestros deportistas son alabados e incluso les surgen amigos hasta debajo de las piedras, todos quieren ser amigos del campeón; hasta el que nunca estuvo allí para apoyar, repentinamente aparece y busca colgarse una medalla por la que no trabajó. Para muchos es fácil exigir resultados, todas las veces en que México es considerado gigante dentro de justas deportivas centroamericanas; sin embargo, detrás de cada medalla hay cientos de historias de sacrificio, entrega y pasión que nuestros deportistas viven cotidianamente, historias que le pondrían la piel “chinita” a cualquiera. 

 

Nuestros deportistas están dispuestos a vivir entrenamientos infinitos de mañana, tarde, noche y hasta de madrugada, conviven a diario con el dolor físico, lesiones músculo-esqueléticas, acumulación de estrés, dietas rigurosas…etc. Han aprendido a decir no a las desveladas a menos que sea por estudiar para mantener el promedio en la escuela, entienden el significado y valor del uniforme de competencia y más cuando se compró con recursos propios, saben respetar los horarios, los compromisos y sobre todo entienden claramente que el precio de la gloria es la perseverancia. Un deportista de alto rendimiento ha dejado a un lado los pretextos, llevando su actitud al siguiente nivel, sabe que los resultados son la consecuencia del trabajo multidisciplinario, y que eso cuesta en todos los sentidos; está dispuesto a luchar por lo que quiere llevando su cuerpo a niveles de esfuerzo que pocos seres humanos experimentan alguna vez, pero eso sí, la gran mayoría de nosotros seremos jueces despiadados de su desempeño y en el mejor de los casos no los destrozaremos en redes sociales cuando los buenos resultados no les acompañan o por no responder a nuestra necesidad de realización a través del esfuerzo de otros que sí son capaces de pagar el precio de la gloria y que tienen el valor de luchar por hacer lo que los hace felices. 

 

Los resultados obtenidos no han sido cuestión de suerte o de “echarle muchas ganas”, sino de entender que no es lo mismo el pensamiento positivo que saber que tus probabilidades aumentan cuando haces cosas diferentes en tu preparación; es cuestión de actitud, de fortaleza mental, de sacudirse las escusas y descubrir nuevos límites, y para eso querido lector se entrena. El deportista deberá obtener una estructura de pensamiento y de hábitos mentales que le permitan mejorar su concentración, manejar el estrés, auto motivarse y enfrentar las adversidades con esa bendita resiliencia que acompaña a todos los buenos resultados en el deporte y en la vida. Le llamamos ENTRENAMIENTO MENTAL a esa parte de todo programa exitoso en el deporte; muchos de nuestros deportistas potosinos que hoy son campeones centroamericanos, panamericanos y mundiales, en diversas disciplinas han sido parte de un programa de entrenamiento mental ya sea conmigo o con otro profesional de la psicología del deporte. Sin duda la mente es el factor diferencial en un deporte mundial cada vez más competitivo, en donde hoy ya se habla de programar mentalmente desde la infancia a los futuros campeones olímpicos.

Colaborador: Coach Alfred Chávez