POTOSINOS EN EL TOP DEL DEPORTE MUNDIAL

 

En la edición pasada hablamos acerca del buen desempeño de los atletas potosinos en Barranquilla, Colombia, en una justa deportiva donde México vuelve a convertirse en el “gigante” de Centroamérica y el Caribe. Sin embargo, sería injusto reducir el éxito deportivo de nuestros atletas potosinos solo a los resultados en esta competencia. La verdad es que muchos de nuestros deportistas hoy son altamente competitivos a nivel mundial, aunque en su mayoría en deportes de ejecución individual. ¿Qué pasa con el deporte de conjunto en S.L.P? ya hablaremos de eso en otra ocasión. 

 

Ahora hablemos de los brillantes resultados internacionales de los últimos tiempos de nuestra raza tunera (natación, tenis, raquetbol, gimnasia, squash, ajedrez, bádminton, patinaje artístico, etc.). Se dice que detrás de un gran deportista, hay un estupendo entrenador profesional y, en el mejor de los casos, un buen equipo multidisciplinario de apoyo. Si bien esto es verdad, no es del todo cierto. El deporte de élite mundial exige algo más que buenas intenciones, entrenadores preparados y ganas de ser campeón: exige dinero. 

 

A este nivel, el éxito deportivo cuesta más efectivo del que muchas familias mexicanas tendrán en toda su vida y es que forjar un campeón requiere de una gran inversión. Aquí es donde damos honor a quien honor merece. En su momento reconoceremos a todos aquellos entrenadores que históricamente han dado más de su tiempo e invertido su propio dinero en la formación de muchos deportistas; por lo pronto, hoy, nos referimos a dos factores claves en el éxito deportivo internacional, dos entes que sin duda son protagonistas en el soporte de nuestros “campeones potosinos”. En primer lugar, por supuesto, ¡los padres de familia!, papá y mamá; ese par de viejos incomprendidos que por amor están dispuestos a vender sus bienes, a trabajar horas extras, a hacer viajes interminables, a cambiar de domicilio y hasta hipotecar su casa con tal de ver a sus hijos felices y alcanzando sus sueños. Mi reconocimiento, respeto y admiración para cada uno de ellos (y conozco muchos). 

 

Nuestro segundo ente es el deporte de la iniciativa privada, que ha sido, es y será un factor determinante en los resultados deportivos de nuestro bello San Luis Potosí. Y, aunque estos clubes, centros y academias deportivas son costeadas en su generalidad por los padres de familia, también es justo reconocer que la mayoría de ellos ofrecen diversos programas de becas, subsidios y apoyos, para que muchos deportistas tengan oportunidades que difícilmente podrán encontrar en otros estados de la república. Además, en San Luis Potosí, la altitud sobre el nivel del mar, en combinación con las instalaciones de primer mundo de algunos centros deportivos, atraen cada año a deportistas y delegaciones enteras de todas partes del mundo, lo que favorece el desarrollo deportivo de nuestra juventud. Mi reconocimiento para todas esas organizaciones que, con inteligencia, fomentan e impulsan el deporte desde la base hasta el alto rendimiento.  

 

Cada éxito deportivo internacional de nuestros atletas potosinos tiene detrás una gran inversión de recursos tangibles e intangibles. La inversión es millonaria, pero admitámoslo, sigue siendo insuficiente, y aunque la familia y el deporte privado hagan su tarea con creces, nuestro gobierno seguirá teniendo una ardua tarea para llevar más y mejores oportunidades al grueso de nuestra juventud, que hoy no tiene acceso a una amplia práctica deportiva.

 

Colaborador: Coach Alfred Chávez