El emblema histórico de las calles potosinas

 

Si visitas o eres parte de la bella capital de San Luis Potosí, hay tanta historia que se tiene que explorar y conocer, ya que detrás de los hermosos muros barrocos de su Centro Histórico, alrededor de los grandes jardines que conforman las plazas principales, en cada una de las calles que detallan los distinguidos Siete Barrios de la ciudad; Barrio de San Sebastián, Barrio de Tlaxcala, Barrio de Santiago, Barrio de San Cristóbal de Montecillo,  Barrio de San Miguelito, Barrio de San Juan de Guadalupe y el Barrio de Tequisquiapan; hubo una conformación patrimonial y que nostálgicamente se cuenta a través de las voces de nuestros padres y antepasados.

¿Ustedes sabían que alguna parte del registro fotográfico urbano del San Luis Potosí antiguo se lo debemos a Guillermo Khalo, quien es justamente el padre de la pintora Frida Khalo? Sí, durante la época del Porfiriato, en el año 1910, con motivo al centenario de inicio de la Independencia de México, se fomentó la práctica de conmemorar los edificios históricos de varias partes de la república, entre ellos los estados de Guanajuato, Hidalgo, Querétaro, Jalisco, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala y San Luis Potosí. Guillermo Khalo fue el fotógrafo contactado por el Secretario de Hacienda de ese periodo para realizar el registro. En total salieron 1,250 fotografías repartidas en 25 volúmenes, y en las que solo 25 imágenes en blanco y negro se retrata a los rincones del bello San Luis Potosí.

De esta forma, la ciudad conforma un recopilado de fotografías históricas que nos muestra el rostro viejo de nuestro estado y que datan casi del inicio de la revolución mexicana. Por otro lado, también contamos con una práctica constante de registro fotográfico de la ciudad por otros fotógrafos anónimos que dejaron reliquias visuales para compartirlas con las generaciones actuales y que te dejarán maravillado por el peso del cambio.

Podrás ver en ellas la apariencia de la Iglesia de San Francisco, la hoy secretaría de la cultura, la cual en sus épocas fue residencia del señor Juan Hernández de Ceballos. Con su jardín más despejado y árboles apenas en pleno crecimiento, la plaza de San Francisco parece no perderse en la historia y dar la misma cara ancestral a plena vista. 

También podemos ver la fachada de la catedral, con una amplia vista del Templo de Nuestra Señora del Carmen, en la Plaza del Carmen. Hay también fotografías que nos revelan la similitud de la entrada de la catedral, y cómo es que estos edificios importantes conservan su edad al paso de la historia. Por otro lado, amarás apreciar la bella calle comercial de Zaragoza, y que incluso su estructura puede compararse con toques europeos. En ella hubo una gran presencia de fincas. En la foto se puede ver la casa donde habitaba el icónico Félix María Calleja del Rey; aún se aprecian los balcones, aquel edificio esquina con Universidad.

En lo que hoy es Alameda, en el registro histórico podemos apreciar las calles austeras, nada pavimentadas, un parque apenas en desarrollo y los emblemáticos edificios de la cineteca y el neoclásico Santuario de San José, alrededor de casonas viejas que ya no existen, pero donde se esconden leyendas entre habitantes. En las fotógrafías se puede ver la calle universidad sin plena presencia del puente que cruza las vías de los ferrocarriles. ¿Sabían que debajo del Santuario de San José se esconde un enorme panteón subterráneo con tumbas de personajes históricos? Por ejemplo, ahí descansa el primo del poeta Manuel José Othon. Según historiadores, este subterráneo es parte de la red de túneles que conectan las iglesias principales potosinas. 

Apreciamos de igual forma la Plaza de Fundadores, donde hace mucho en vez de ser un patio era un hermoso parque frente al Edificio Central y a los Arcos Ipiña. La Calzada de Guadalupe, por otro lado, era un espacio carente de calles, sin tantas edificaciones, y donde relucía más la inquietante penitenciaría; donde hoy encabeza uno de los espacios artísticos más concurridos de la ciudad, el Centro de las Artes. 

Se guardan también registros de una de las calles principales, Carranza, lugar donde aún posa arquitectónicamente el Cine Avenida. En este se deslinda el recuerdo de todas las películas proyectadas en la época del cine de oro mexicano. Gran cantidad de generaciones asistieron a este cine y hoy en día es considerado por la población una joya histórica. Hubo presión ciudadana cuando se pensaba modificar el edificio para hacerlo como hotel, exigencias que han mantenido aún intacto la mayor parte del inmueble. 

San Luis Potosí es hermoso debido a los cimientos históricos que se han puesto en cada pieza arquitectónica, pero, sobre todo, porque en cada uno de estos muros se escuchan las historias de numerosas generaciones que vivieron recuerdos a través de los cambios culturales entre siglos. San Luis Potosí es el total suplemento de nuestros antepasados mezclados con los sentimientos actuales, son las voces imposibles de extinguirse, los cantos interminables de historia en cada rincón potosino. Puedes echarte un clavado a las redes sociales o en el internet, y encontrarás más retratos ocultos junto con las narraciones de potosinos que vivieron aquellas épocas. Es simplemente fascinante y recomendable.

Colaborador: L.C.C. Elliott Ruiz Corpus 

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FOTOGRAFÍAS: Archivo histórico del Estado de San Luis Potosí