Derecho al cambio

 

Decía Rafiki en el rey León “El cambio es bueno” mientras Simba contesta “pero no es fácil”, y después de una pequeña reflexión de parte de Simba Rafiki contesta “El pasado puede doler, pero puedes aprender o huir de él”. 

 

Una de las dificultades que comúnmente puedo ver en el consultorio es la relación con el cambio, a veces queremos cambiar, pero que nada a nuestro alrededor se modifique, o que el cambio se dé como nosotros creemos que debería ser, o bien, que la gente acepte estos cambios de buena gana y los festeje. Queremos cambiar sin que esto se materialice, porque puede generar incertidumbre, es común escuchar frases como “es que yo así soy”, “es que si hago algo así van a decir que…” y así nos perdemos en este proceso del cambio, pero sin que exista ninguna repercusión en nosotros, algo así como “si para mí, pero no para ti”.

 

Podemos reconocer que hay una angustia al cambio, en muchos casos se da cuando toca soltar algo, o a alguien, cuando nos toca vivir experiencias diferentes, incluso hay personas que hacen el cambio tan parte de ellas que se convierte en su manera de no cambio, que a veces niega posibilidades de aprender o vivir cosas distintas. 

 

Es como aprender a caminar más rápido y después más lento, y después ir al ritmo de alguien más, después ir a paso “normal” y descubrir en cada uno de esos momentos cómo vivo cuando voy muy rápido o cuando voy muy lento, cual es mi normalidad o la que yo asumo como tal, que pasa conmigo para que pueda aprender y que pasa si me doy permiso de ser la otra parte de quien puedo llegar a ser, quizás ser mi parte dulce, o mi parte ruda, o mi parte concentrada; el problema con el cambio es que da la idea de que dejaremos de ser quienes somos y no se ve como una posibilidad de vivir menos mesuradamente, más bien se ve como un “NO- YO”.

 

Hay muchos factores que pueden estar marcando mi miedo al cambio o mi resistencia; Sentir que es salir de mis hábitos que ya conozco, romper patrones familiares, miedo al ridículo, miedo al rechazo, sentir que es exigido por algo externo y no encontrarle sentido, que vaya en contra de nuestras creencias o ideas de como “debería de ser”, miedo a lo desconocido, a que las cosas no sucedan, a perder, entre muchos más. 

 

Debemos tomar en cuenta que cuando hablamos de cambio, hablamos de posibilidades de crecimiento de retos, de la misma vida y la aceptación y posibilidad de fluir, de crecer, de hacernos con nuevas herramientas, que lo conocido será parte de nosotros, que seremos afortunados de evolucionar y rodeados de aquellos que nos quieran ver evolucionando, que cambiar es una posibilidad de aprendizaje, de sabiduría, de tolerancia, de autorrespeto, de equivocación, de dolor, de sonrisas, de experiencias, de mil cosas más y que siempre que queramos nos dejará más sabios y que es parte de vivir. 

 

Colaboradora: Lic. Luz Maria Gómez Valdés

Maestría en Psicoterapia Gestalt
Especialidad en Danzaterapia y en Biodescodificación
Juan de Cárdenas #181
Fracc. Tangamanga
San Luis Potosí, SLP.
Tel: 4442678903