Abordemos el museo del ferrocarril

 

San Luis Potosí, por su ubicación geográfica, fue uno de los puntos más importantes y estratégicos para el sistema ferroviario a nivel nación. La llamada Estación Monasterio fue un proyecto sólido que servía como conexión de la ruta México a Laredo, así creando de la ciudad un lugar importante para el recibimiento hospitalario de pobladores, una vía de transporte eficiente y sin lugar a dudas histórica, y por supuesto, el centro de atracción para muchos turistas hoy en día debido a que los archivos, los recuerdos, las fotografías, los murales, las piezas, y las maquetas son ahora uno de los acervos culturales más importantes del Estado. 

 

Ubicado frente a la Alameda de la ciudad de San Luis Potosí, el llamado ahora Museo del Ferrocarril Jesús García Corona es un lugar que debes visitar. No sólo podrás conocer sobre el origen y la historia de este paso ferroviario, también podrás involucrarte con una variedad de actividades que te harán interactuar con la información, con sus espacios arquitectónicos, y por supuesto, adentrarte a los vagones que te transportarán a la multitud de sensaciones que se han calcado ya desde hace más de 70 años. 

Inaugurado el 7 de noviembre de 1942, fue un proyecto iniciado por el ingeniero Antonio Madrazo, quien era gerente general de los Ferrocarriles. El 6 de abril de 1937, estableció contacto con la Cámara Nacional de Comercio Local para así discutir y lograr implementar la idea de convertir a la capital de San Luis Potosí como punto idóneo para el sistema ferroviario. 

 

La arquitectura de esta estación se adecuó a una corriente llamada Artdecó; un movimiento inmerso en las artes decorativas y visuales influyente entre los años 1920 a 1939, inspirado en las primeras vanguardias, provenientes del constructivismo, del cubismo y el futurismo. Se caracteriza por tener un diseño fraccionado, donde radica la simetría como los cubos o los rectángulos, y de esta forma se implementa la geometrización en colores y formas. Podrás presenciar un recinto espacioso, cómodo, con un ambiente estético y armonizado, muy adecuado para aquellas largas esperas de nuestros antepasados queriendo abordar o salir de los vagones. 

 

También debes saber que dentro del edificio lucen unos grandiosos murales creados por el pintor Fernando Leal. En estas obras maestras se plasma la historia de los transportes. Sorpresivamente dos de estas obras fueron candidatas para ser la “Pintura Universal de México”; estas son las pinturas de “La era de las máquinas” y “El triunfo de la locomotora”, aquellas que fueron realizadas en el año 1943.

 

Hablando de arte, debes conocer la gran maqueta que se encuentra en el piso superior, el cual ocupando gran parte del recorrido, podrás ver de cerca y en miniatura el gran trayecto de las locomotoras. Ésta espléndida muestra te pasea por toda la sala, y te transporta por cada una de las cuatro estaciones que dieron servicio en San Luis Potosí. La maqueta monumental fue hecha por Luis Laurent Jannin, en donde por medio de su visión y arte,  representa todos sus sentimientos, memorias y acontecimientos familiares a través del viaje del tren. Esta maqueta tomó cinco años de construcción, y no sólo la ambientación adecuada, sino en el diseño de un escenario que aterrizará un viaje vivencial. Podrás descubrir túneles, puentes, pueblos, ciudades, granjas, campos montañas, fábricas y todo lo que un ciudadano de aquellos tiempos presenciaba al viajar en el ferrocarril. Toda esta maqueta también está ambientada con animales, varios entornos y personas, mostrando así el contexto histórico de aquellas épocas.

 

El museo cuenta con una colección impresionante de piezas, artefactos y tecnología de su tiempo que provocará curiosidad para las recientes generaciones, y nostalgia para los que vivieron este periodo. Se muestran artículos como silbatos, lámparas, teléfonos, sellos de goma utilizados para marcar boletos, radios, una fantástica tienda que recrea  lo que se vendía en la época, como revistas. El recorrido por el museo de igual forma incluye los chismes y las historias de aquellos tiempos. Tendrás un encuentro con las anécdotas de ferrocarrileros y de los pasajeros, entre turistas, bohemios, borrachos, trabajadores, etc. 

 

Subirte a los vagones es una experiencia especial e inolvidable. Podrás tomarte las mejores fotografías y sentirte parte de esa época. En la entrada verás una de las locomotoras más icónicas y la cual dio en algún tiempo recorridos por todo el país.  En el patio de atrás tendrás el encuentro de los otros vagones y los reconocidos andenes para abordar. Hay vagones desde primera a segunda clase, enseñándote las diferencias y los privilegios que había al viajar en cada uno de estos. 

 

El museo cuenta con diversas actividades, como por ejemplo, el paseo en trenecito, una actividad para todo el público en el que podrás tener un recorrido agradable y entretenido, muy recomendable para los niños. También cuenta con actividades como conciertos, convivencias, festivales por temporada, lecturas y maridajes, proyecciones de películas o documentales, talleres para niños y jóvenes, por lo que te recomendamos estar al tanto de sus eventos en su página oficial Museo del Ferrocarril Jesús García Corona. 

 

No pierdas la oportunidad de subirte al tren y echarle un ojo a la gran cantidad de historias que se vieron pasar entre silbidos y vagones, en camino a través las vías ferroviarias de la cultura potosina. Te invitamos a abordar en esta grandiosa aventura.

 

Colaborador: L.C.C. Elliott Ruiz Corpus

Elliottrcautor@gmail.com

FB: @elliottautor