La verdadera belleza

 

Si buscamos en el diccionario el término belleza, encontraremos algo similar a aquella cualidad que provoca en quien la contempla o escucha un placer sensorial, intelectual o espiritual. Sin embargo, es algo completamente subjetivo. Escribir este artículo me resulta muy profundo, ya que quiero compartirles un tema muy especial visto desde un punto de vista sumamente personal. Hoy quiero hablarles de belleza, pero no sobre maquillaje, estilismo o colores. Sino de lo que en realidad, para mi, es la belleza.

 

Soy maquillador profesional, llevo dedicándome a esto poco más de 8 años. Y siempre que me preguntan, mi respuesta es la misma, y no creo que cambie. Mucha gente puede considerarnos artistas, pero afortunadamente para nosotros, nuestro lienzo o nuestra obra no es estática y se queda en alguna sala de museo. Para mi fortuna y bendición, mi lienzo camina, vive, sonríe y puede mostrar plenitud ante los ojos de cualquier espectador. Este artículo no narra el cómo lucir “perfecta” para algún evento social, ni de cómo crear esa mirada espectacular, no. En este articulo quiero mostrarte que los ojos más bellos, o el lucir increíble van directamente contigo, simple y sencillamente por el hecho de ser mujer, de estar viva, de luchar y perseguir tus sueños, de ser independiente, de ser emprendedora, de ser una excelente persona, una buena madre o increíble compañera. La verdadera belleza, al menos para mi, es aquella que no percibimos a simple vista, va mucho más allá de verla, esa, esa se siente, se refleja y se reconoce.

 

Muchas de las veces, como profesional, existirán esos casos que son pan de cada día, y no me van a dejar mentir, pero esos famosos: “quítame estas manchas de paño”, “no quiero que se me marquen las arrugas”, “quiero lucir más joven”, “me chocan mis párpados caídos”, “quiero lucir más flaca”, “corrígeme mi nariz, no me gusta”, “quítame cachete”... y así podré seguir sin terminar jamás. Estamos acostumbrados a perseguir un estándar o estereotipo de belleza que muchas veces resulta ser complicado o hasta imposible. Las arrugas, la complexión, la estructura ósea, es algo que marca una de las leyes que más me encantan y me fascinan: LA DIVERSIDAD. Obviamente nadie pide por gusto propio tener marcas de acné, tener alguna imperfección de color, o más volumen en algunas zonas del rostro. Y mi trabajo será quizá disminuirlas o erradicar aquello que no nos gusta, pero no va totalmente por ahí. El maquillaje no disfraza, el maquillaje no transforma, el maquillaje RESALTA. Mi labor, no será quitarlo, mi verdadera labor será mostrar esa verdadera identidad, ese empoderamiento. Después del maquillaje, el que cualquier mujer pueda verse al espejo y sentirse segura, sonreír, animarse y decir: “¡me veo espectacular!” Ese es mi verdadero trabajo. 

 

El maquillaje va más allá, el maquillaje trabaja emociones, con autoestima, con actitud. En alguna parte leí: “Una sonrisa es tu mejor cosmético, píntala en tu cara y úsala diario”, y no hay nada más cierto que eso. A veces no es necesario aplicar sombras, base de maquillaje o técnicas de contorno... a veces un “qué bonitos ojos tienes” es mucho más que suficiente.

 

Existen infinidad de colores de piel, de formas de rostro, de razas, tamaños, estilos, edades... y la belleza es así: única, especial y diferente. Afortunadamente tengo la dicha de que mi profesión me lleve mucho más allá de tratar y conocer infinidad de personas, mi profesión va más allá de hacer unas cejas perfectas, o resaltar los ojos. 

 

Lo que hago me lleva a ver justamente lo qué hay detrás de esas miradas llenas de color y brillo, de descubrir esa verdadera belleza de la que hablo, esa belleza que viene con la mujer solamente por el hecho de serlo. ¿Qué pesa más o tiene más valor: el delineado perfecto o el despertar todos los días temprano para alistar a los niños y llevarlos al colegio y todavía cumplir con las mil y un actividades que tiene una mamá? Cuando me piden cubrir unas ojeras, solo piensan en la pigmentación qué hay bajo los ojos, pero no piensan en qué esas ojeras son producto de lo que despertarse temprano y trabajar por tu reconocimiento propio y lograr el éxito por el que estás luchando. 

 

La próxima vez que pienses en corregir alguna mancha causada por el embarazo, recuerda que esa marchita brotó gracias al milagro que el universo te da, solo por el hecho de ser madre y dar vida a otro ser vivo y que solo la mujer puede, y desafortunadamente, no todas.

 

Finalizo este artículo con mucho orgullo, con la dicha de poder decir que gracias a lo que hago, la vida me ha regalado la oportunidad de descubrir lo qué hay detrás de crear o diseñar un maquillaje lindo; me ha regalado la bendición de descubrir lo increíblemente bellas y maravillosas que son, y me declaro un rotundo enamorado y admirador de la verdadera belleza de la cual les hablo, solo por el hecho de ser mujeres. 

 

“El maquillaje sirve para resaltar la belleza de la mujer, 

no puede crear algo que ya poseen”­­­

 

Colaborador: Gustavo Bernardo Gómez de la Casa Arriaga

PRO MAKE-UP ARTIST

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