Trastorno obsesivo compulsivo

 

El trastorno obsesivo compulsivo es un trastorno mental crónico en el cual, como su nombre lo indica, se presentan obsesiones y compulsiones; las obsesiones son pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes, las cuales son consideradas como intrusivas e inapropiadas y generan tanto ansiedad como malestar significativos, y las compulsiones, son comportamientos o actos mentales repetitivos que el individuo realiza en respuesta a una obsesión, buscando disminuir con estos la ansiedad.

En ocasiones, el sentir la necesidad de revisar cosas puede ser normal, pero las personas con trastorno obsesivo compulsivo (TOC), tienen pensamientos incontrolables que les generan ansiedad y hacen las comprobaciones de forma repetitiva, o sienten la necesidad de realizar rutinas o rituales que al menos les llevan una hora al día, estas rutinas disminuyen la ansiedad temporalmente, pero si no reciben tratamiento se pueden ver afectados en su vida laboral, social y familiar.

Las personas con TOC pueden tener solo obsesiones, solo compulsiones o ambas cosas. Algunos ejemplos de obsesiones son: el miedo a contaminarse, la preocupación de perder o extraviar algo, el miedo a que algo malo le ocurra a él o a otros, el tener pensamientos no deseados sobre sexo o religión, o buscar la simetría exagerada y el orden perfecto. Y algunas compulsiones pueden incluir; limpiar o lavar excesivamente lugares o partes del cuerpo, almacenar objetos innecesarios, ordenar cosas de manera precisa, comprobar repetidamente las cosas, contar repetidamente o querer ser tranquilizado constantemente. 

Las causas de este trastorno aún no son comprendidas completamente, pero existen varias teorías, como la biológica, que relaciona este padecimiento a cambios en la química natural del cuerpo y a funciones cerebrales, la teoría genética, en la cual se busca relación con antecedentes familiares, pero aún no se han identificado genes específicos o la teoría de relación con el entorno, en la que se han relacionado ciertas infecciones con el desarrollo del TOC.  

Existen factores de riesgo que aumentan la posibilidad de detonar un trastorno obsesivo compulsivo, entre ellos, se encuentran los antecedentes familiares, los acontecimientos estresantes de vida u otros trastornos de salud mental, ya que este padecimiento se relaciona en gran porcentaje con trastornos depresivos, de ansiedad, abuso de sustancias o trastornos por tics.  

No existe la forma de prevenir el TOC, pero el tratamiento temprano puede evitar que este trastorno empeore o genere disfuncionalidad. El tratamiento indicado que tiene mejor pronóstico y respuesta, es la combinación de fármacos con psicoterapia. Colaboración: Dr. Rodrigo Hervert 

 

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