Día del chocolate

Nos acompaña cada día, trae alegría a nuestro corazón de maneras diferentes, en polvo, en galletas, barritas, se bebe, se mordisquea y sobre todo, se comparte.

 

El chocolate procede del árbol del cacao, que es un arbusto tropical que se cultiva en regiones cálidas y húmedas. Originariamente procede de Venezuela y México y en la actualidad también se produce en Madagascar, Ghana, Java, Trinidad o Brasil, y otros cuantos lugares más.

 

El 13 de septiembre es el Día Internacional del Chocolate, nutritivo e intenso, este “alimento de dioses”, conocido así por los aztecas, es un estimulante para nuestro cerebro, con la producción de endorfinas, fundamentales en la percepción del placer. ¿Cómo no iba a tener su propio día un alimento tan especial?

 

Pocos ingredientes han causado tanta fascinación y obsesión alrededor de todo el mundo como lo ha hecho el chocolate, puede ser muy técnico, complicado y caprichoso, puedes estar toda tu vida estudiándolo y no acabas de conocerlo. La gente por eso se enamora mucho de este manglar y se identifica con él, porque sabe que forma parte de nuestra cultura desde hace cientos de años.

 

Del cacao es de donde se origina la bebida de chocolate proveniente de la palabra náhuatl: Xocolatl, además de calentarnos con el famoso chocolate de nuestras abuelitas, de endulzarnos el paladar y hacernos sentir alegres, el chocolate, tal y como pensaban nuestros antepasados tiene propiedades muy buenas para nuestro organismo.

 

El chocolate nos proporciona energía y nos da mucha fortaleza en el trabajo, incluso cuando el clima se pone frío, por eso es recomendable su consumo con frutas, vegetales y alimentos sanos. Olvídate de los estereotipos de que este alimento causa barros y acné ¡es un mito!

 

Te platicamos también de los tipos de chocolate y el uso que se le da a cada uno de ellos. Hemos recopilado para ti toda la información sobre este tema para que puedas saborearlo con más conocimientos sobre las diversas formas de degustar el chocolate.

 

Entre los más conocidos y destacados encontrarás los que siguen una elaboración tradicional y también aquellos otros que, aun llamándose chocolate, no lo son.

 

Chocolate negro

 

Así se denomina al más puro de todos. Contiene manteca y pasta de cacao. Puede aromatizarse con distintas especias. Se suele especificar el porcentaje de cacao que contiene cada tableta. A partir del 55 % la calidad es óptima, y el sabor va creciendo a mayor cantidad de cacao.

 

Chocolate con leche

 

A la elaboración arriba explicada se le añade un lácteo para suavizar el resultado final. Sin embargo, hay chocolate con leche con un porcentaje de cacao superior al 60 %, por lo que su sabor también puede ser potente y apto para los más exigentes.

 

Chocolate relleno

 

La pasta se hace de la manera ya conocida. Se rellena con todo tipo de cremas ligeras que aportan sabores diversos. Por lo general, destaca el uso de frutas, frutos secos o distintas especias. Si la cobertura es de chocolate negro, su consumo genera sensaciones gustativas muy interesantes en lo que a contrastes respecta.

 

Chocolate a la taza

 

Se elabora como el chocolate negro, pero se tiene en cuenta que tenga una densidad justa para que pueda derretirse en leche o en agua. Es importante leer muy bien el contenido y apostar siempre por el que contenga más cacao y menos aditivos.