Demencia

Con el incremento de la expectativa de vida, las demencias cobran cada día mayor importancia en el impacto en la salud de la población, con una prevalencia de entre el 5 y 10% para mayores de 65 años, esta cifra se duplica cada 5 años hasta alcanzar una prevalencia del 25 al 50% en mayores a 85 años. Al hablar de demencia no estamos hablando de una enfermedad en particular; en realidad nos estamos refiriendo a un grupo de síntomas que afectan funciones como la memoria, la capacidad de pensamiento y el desenvolvimiento social, interfiriendo así con la funcionalidad diaria del individuo.

El síntoma principal en este grupo de padecimientos es la pérdida de memoria, sin embargo, el perder la memoria no se relaciona en todas las ocasiones con procesos demenciales, las causas de esta pérdida pueden ser variadas. La enfermedad de Alzheimer es la causa más frecuente de demencia progresiva en adultos mayores, pero hay diferentes etiologías o causas que puedan generar una demencia.  Los síntomas van a variar según la causa, pero los síntomas más frecuentes en el área cognitiva incluyen; pérdida de memoria, dificultad para comunicarse, dificultad para resolución de problemas, dificultad para realización de tareas complejas, para planificar y organizar y dificultad con la coordinación y funciones motoras. En el área psicológica podemos encontrar cambios de personalidad, episodios depresivos, ansiedad, agitación psicomotriz y síntomas psicóticos. 

La demencia implica daño neuronal en distintas áreas y afectará de manera diferente según el área cerebral dañada. Entre las demencias progresivas, la enfermedad de Alzheimer cuenta con una importante carga genética. La demencia vascular es el segundo tipo de demencia más frecuente y es debida a enfermedades de los vasos sanguíneos cerebrales. La demencia de los cuerpos de Lewy es debida a depósitos anormales de proteínas en diferentes partes del cerebro, así como estas hay otras causas o etiologías, sin embargo, estas son las más frecuentes.

Hay muchos factores que a la larga pueden provocar demencias, estos se dividen en modificables y no modificables; en los no modificables encontramos la edad y los antecedentes familiares principalmente y en los que podemos modificar encontramos: el consumo excesivo de alcohol, factores de riesgo cardiovascular (hipertensión, aumento de colesterol, obesidad), depresión, diabetes mellitus, tabaquismo y apnea del sueño.