Pasaporte a la Ciencia” y el fomento a las Vocaciones Científicas

La educación científica y tecnológica desde los primeros años de enseñanza es fundamental para el desarrollo de un pensamiento científico y crítico que, al final de su etapa de crecimiento les permita a los niños comprender su realidad social y enfrentar los problemas actuales con mejores herramientas.

 

En el Colegio de San Luis A.C, me lleve la grata sorpresa de ver a un gran número de niños correr por el pasillo principal del edificio. Fue motivo de entusiasmo ya que me enteré que fueron invitados al campamento de verano “Pasaporte a la Ciencia”, una iniciativa para acercar a los niños y niñas de San Luis Potosí al mundo de la Ciencia y la Tecnología.

 

El Colegio de San Luis A.C. es un Centro de Investigación CONACYT enfocado en el área de Ciencias Sociales. El Colegio ha decidido emprender la tarea de acercar el conocimiento científico producto de sus programas de investigación  a la sociedad potosina y se traduzca en posibles soluciones y aprendizajes de utilidad para todos. El conocimiento que se queda estancado en los laboratorios y en los libreros de las bibliotecas debe salir de ahí para que México y San Luis Potosí formen una sociedad del conocimiento. Y no hay mejor forma que empezar dicha tarea motivando a la infancia a conocer la ciencia de una manera divertida y responsable.

 

Por ello durante 10 días, El Colegio organizó este campamento científico donde niños y adolescentes de 8 a 14 años, conocieron la otra cara de la ciencia y su lado más divertido. Se abarcaron áreas como el medio ambiente, las comunicaciones, la cultura potosina y  la historia. Todas las actividades tenían el objetivo de despertar el interés y la curiosidad en los pequeños participantes, despertando ese científico que llevamos dentro. 

 

Y es que por naturaleza somos científicos, desde los primeros años de vida nos empezamos a preguntar el “¿por qué” de las cosas, llegamos a la escuela y un sistema educativo desactualizado nos vuelve aburrida la actividad de investigar. Por ello la tarea de promover mayores vocaciones científicas es muy grande, requiere de un esfuerzo conjunto del sector educativo y científico.

 

Parafraseando a la Dr. Aurora Lacueva en su obra Ciencia y Tecnología en la Escuela lo deseable es que en los salones formemos ciudadanos que puedan explicar muchas de las concepciones que guían su pensamiento y su acción, que busquen darle cada vez mayor coherencia y profundidad a su pensamiento, que no se conformen con las primeras respuestas, que no se queden en la apariencia de las cosas sino que aspiren a penetrar más allá, que se preocupen por fundamentar racionalmente sus acciones y que finalmente contribuyan a la producción de un pensamiento colectivo más complejo y productivo.

 

Por su parte, El Colegio contribuye a esta noble tarea, poniéndose el objetivo de motivar a más niños y jóvenes potosinos a que participen, que se enamoren de la actividad científica y se conviertan en los futuros investigadores que forjen un futuro innovador y sustentable.